
PLANTAS DE ACUARIO
(Ludwigia palustris)
Descripción y origen
Muy utilizado en acuariofilia, el género Ludwigia comprende algo más de quince especies clasificadas por los botánicos en la familia de las Enoteráceas, que engloba plantas herbáceas con hojas opuestas a lo largo del tallo, excepto en la zona basal, en la que pueden agruparse en roseta.
Reproducción
La obtención de plantas a través de las semillas producidas en condiciones favorables por los órganos florales del propio vegetal no suele considerarse, salvo por aficionados estudiosos, un método conveniente para la multiplicación de las 'Ludwigias'.
Por el contrario, la práctica del esquejado, reproducción vegetativa, permite la obtención rápida de un gran número de plantas, que pueden repoblar nuestros acuarios alcanzando tallas superiores a los 30 cm en corto tiempo. Las 'plantas' 'madre' se sitúan en macetas o fondos espesos, compuestos por una mezcla homogénea de arena, tierra de brezo, tierra de jardín y limo o arcilla de río.
Estos vegetales se mantienen sumergidos 20 ó 25 cm, permitiendo que los brotes terminales sobresalgan del agua otro tanto. Por debajo de los nudos, en que nacen las hojas, se cortan limpiamente los esquejes de 12 a 15 cm de longitud, que se plantan en manojos.
De cuando en cuando pueden colocarse estas plantas totalmente sumergidas durante dos o tres meses como máximo.
Por las zonas 'de corte' suelen rebrotar varios esquejes no tan robustos como el primero terminal.
Mediante esta práctica se puede hacer 'ensanchar' la mancha de 'L. Palustris', sin necesidad de plantar otros ejemplares alrededor.
Utilización
Su carácter ornamental y la larga conservación de estas plantas, siempre que se les permitan períodos aéreos, la rinde sumamente popular y apreciada por todos los acuariófilos. Entre piedras en planos medios o en masas espesas de rincones y fondos, se adapta maravillosamente en tanques de buen tamaño perfectamente equipados.
No debe emplearse en ambientes cálidos, por encima de 25ºC, ni en pequeños 'acuarios de cría'.
